Especial mención merecen dos de los mamíferos más emblemáticos de la Península Ibérica por su importancia y por su relación con el monte y con el ser humano y su actividad. Estos mamíferos utilizan los recursos de castañares y avellanares para alimentarse y refugiarse (frutos, miel y presas) y cumplen funciones esenciales para mantener el ecosistema ayudando a regular la salud de los montes:
El oso pardo
El oso pardo (Ursus arctos) habita en las cordilleras Cantábrica y los Pirineos. Es el mamífero silvestre más grande de España pudiendo medir casi 2 metros de largo/alto y pesar más de 150 kg.
En su área de distribución no suele ser un problema para la producción local (ganadería y agricultura). A pesar de existir algún conflicto, hay que tener en cuenta que el oso se encuentra en un proceso de adaptación de lo que antes era su hábitat natural, a lo que ahora son las poblaciones humanas crecientes, adaptándose a los cambios y aprovechando los recursos que tienen a su disposición.
El lobo ibérico
El lobo ibérico (Canis lupus signatus): Es el gran símbolo de nuestra fauna ibérica. Es la cúspide de la cadena alimenticia, lo que además de calificarle como “superdepredador” le confiere una función clave de regulación en cualquier ecosistema donde aparece.
Del tamaño de unos 120-130 cm de longitud por 70-80 cm de altura y unos 30-35 kg de peso. Se distribuye desde el Sistema Central hacia el norte y parece que poco a poco va recuperando el territorio donde hace siglos estaba presente.
Sin embargo, el lobo en la cultura popular desgraciadamente tiene una mala fama nada merecida. Para solucionar este problema, se ha de trabajar más desde las instituciones públicas (gobiernos autonómicos y estatales) en compensar las pérdidas del ganadero y su labor mediante medios disuasorios con indemnizaciones adecuadamente distribuidas evitando el pillaje.
El lobo es una especie fundamental para el funcionamiento de los ecosistemas que mantiene sanas y equilibradas las poblaciones de ungulados en la península Ibérica y muchas otras partes del mundo, gracias a:

Regulación de la salud de las poblaciones:
Alimentándose de los animales enfermos y más viejos.

Aumenta la producción agrícola y de la regeneración vegetal
Mediante el control de las especies de herbívoros silvestres evitando el sobrepastoreo y evitando la pérdida económica. Así mismo facilita el almacenamiento de carbono fomentando la recuperación forestal y aumentando la biodiversidad.

Eliminación de carroñas:
Influye de forma indirecta en otros grupos animales como los carroñeros que limpian el ecosistema y ayudan a cerrar el ciclo ecológico.
Los lobos son tan importantes a la hora de conservar el equilibrio de los ecosistemas que, si desaparecen, puede precipitarse su degradación. Un ejemplo impresionante fue cómo los lobos fueron capaces de facilitar la restauración ecológica del Parque Nacional de Yellowstone en Estados Unidos.
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