En la actualidad, el aumento de temperatura global debido al cambio climático provoca unos fenómenos atmosféricos cada vez más intensos. Esto altera los procesos biológicos esenciales reduciendo las condiciones óptimas para su presencia en la Península Ibérica.
Estas nuevas condiciones climáticas y la globalización favorecen la aparición de nuevas plagas y enfermedades que afectan de manera directa a castaños y avellanos y contribuyen al abandono de los montes.
¿Cómo podemos adaptarnos a estos cambios?
No todo está perdido. Existen soluciones basadas en la naturaleza que pueden ayudar a combatir sus efectos y mantener la salud de estos hábitats naturales:
- Mantenimiento o refuerzo de la biodiversidad: hacen fuerte al ecosistema y lo protegen de amenazas.
- Control de plagas: Atrayendo especies autóctonas que combatan plagas.
- Manejo eficiente y responsable del agua: en plantaciones agroforestales.